El día que grabé para First Date fue uno de esos días que, por mucho tiempo que pase, creo que no olvidaré jamás, es mas creo que podría describir con todo detalle lo que sentía, desde la noche anterior, cuando me di cuenta de la magnitud del asunto hasta que me monté en el tren de vuelta después de un largo día, así que vamos por partes…..

¿Apuntarte al First Date? Estas loco!!

Eso es lo que me decía la mayoría de la gente cuando un día, en un momento de estos de “grandes ideas” , me dio por rellenar el formulario de Cuatro para apuntarme a First Date. El hecho de apuntarme no fue para buscar novia, ni para no buscarla, simplemente era un programa que veía con mi ex novia, que ella odiaba, que a mi me hacía gracia, y que un día le prometí que si lo dejábamos me acabaría viendo ahí, y como soy un tio que cumple sus promesas decidí apuntarme a la semana de dejarlo con ella, ¿que podía salir mal?

Pasó el tiempo, y la verdad es que tampoco le dí mucha importancia, era un casting como otro más, media España, o no, se estaría apuntando, y a mi ni fu ni fa, si me llamaban pues vale, pero no tenía muchas esperanzas puesta, ni tampoco me volvía loco, así que iban pasando los días e iban cayendo en el olvido…..hasta que recibí un correo de Mediaset, mandándome el cuestionario para apuntarme a First Date, !!guau!! pensé jajajaaj, y encima viernes, buen momento para rellenarlo con mis amigos, pero no me hizo tanta gracia cuando lo abrí y vi que eran 6 o 7 páginas… por dios, si no me encuentran a la mujer de mi vida después de rellenar tal parrafada me da que moriría soltero……

Tras 2 días rellenando el cuestionario, por partes ehhh, no soy tan lento, el domingo lo envié, y ahí quedó la cosa, la moneda del destino había sido lanzada, y ya solo quedaba esperar, pero esperando esperé y desesperé, no me llamaron y volví a olvidarme del tema,hasta que recibí…..

La llamada…..

Estando en Berlín con mi hermano Andrés, de vacaciones, recibí una llamada, era de Cuatro, o MediaSet, o yo que se, preguntándome si quería ir al First Date, y que les diera mi correo para que me enviaran el formulario, ogggg, le dije que ya lo había rellenado hacía meses, y que me negaba a rellenarlo de nuevo, que me buscaran en las bases de datos que seguro daban conmigo, y así fue, me dijo que efectivamente me tenían ahí y que les perdonaran, que tenían mucho jaleo con los correos recibidos, así que bueno, me libré rellenarlo de nuevo, y me dijo que iban a intentar encontrarme a “mi media naranja”…. y ahí quedo la cosa, seguí disfrutando de la increíble Berlin, y pasó el tiempo.

Y llegó el Whatsapp definitivo

Me encontraba comiendo con mis amigos en el Carmelo y Paqui, en Mesas de Asta, tranquilamente, la comida es espectacular y apenas hay cobertura de movil, así que me encontraba en la gloria, hasta que entre vino y vino recibí un Whatsapp de un número desconocido “Hola Edu, soy Raquel, de First Date, tenemos una cita para ti el jueves que viene, llámame en cuanto puedas” decía, la ilusión se apoderó de la mesa y hasta brindamos por el momento, terminamos de comer tranquilamente y por el camino le llamé. Ella muy simpática me empezó a contar como iba el tema del viaje, y me preguntó disponibilidad, con la cual no tuve problemas en el trabajo, confirmé todo con ella, le dí mi correo y me mandaron los billetes, ahora si que sí, empieza la fiesta…

El día antes

La verdad es que cuando lo dejé con mi novia dejé de ver el programa, entre otras cosas porque empecé con otros hobbies, gimnasio, futbol, padel, y la tele apenas la encendía en casa, así que ya ni me acordaba del programa, pero maldito de mí la noche antes tuve la “genial idea” de cenar viendo el programa para ponerme en situación….. mala decisión, cuando vi las parejas que iban saliendo ya me empezó a dar vueltas la cabeza “¿como sería mi cita?”, “¿sería simpática?” , “¿será como la borde que acaba de salir que no quería cenar con el tío”?, eso es lo que mas me preocupaba, porque de buenas perfecto, pero sabía que como se me cruzara una borde que yo no le gustara y se pusiera tonta la iba a acabar liando, así que decidí acabar el programa, preparar la maleta y acostarme, que tenía que pegarme el madrugón a las 5 de la mañana….

El día FD

Mentiría si no dijera que esa noche me costó coger el sueño, entre la presión del programa y viendo como avanzaba el reloj y que no iba a dormir muchas horas, al final dormí 3 o 4 horitas, pero bueno, que mas da, estaba ya mentalizado para ir a reirme un rato. Madrugón, maleta lista, me monté en mi coche y para la estación. El tren salía muy pronto, y encima tenía que hacer trasbordo en Sevilla, un pateo, pero bueno, la experiencia merecía la pena. Llegué a Madrid y me llamó otra chica del programa para indicarme donde tenía que esperar al chofer, “woww con chofer y todo, esto promete”,  y la verdad que esa parte estuvo bien, llegó un Mercedes Negro, a recogerme, allí en medio de Atocha, me sentí incluso importante, y ahí empezó el programa…. dentro del coche se encontraba el chofer, y otro participante, Dani, muy simpático, y el camino se hizo muy ameno, entre las anécdotas del chofer, y las presentaciones, cuando me dí cuenta estábamos en San Sebastian, en el camerino, hablando con los del programa.

Todo lo que pasa ahí dentro es muy real, he leido mucho por internet de gente que le mandaban mensajes al movil, que le obligaban a hacer cosas, o que llevaban guión, en mi caso, y en el de las otras dos parejas, diré que para nada, llegaron unos guionistas que dijeron que el único guión era ser tu mismo y disfrutar, así que facil. Charlando los 3 hombres que estábamos allí listos para salir se nos notabas nerviosillo, y a medida que iban saliendo uno tras otro, yo, que era el último, ya estaba pensando “donde me he metido….”, pero ya no había vuelta atrás, me llamaron, me probaron los micrófonos y me llevaron a la entrada del restaurante, y a la de la señal, me dieron una palmadita en la espalda y suerte torero……

La Cita

Caminando por el pasillo del restaurante impresiona, es como “oh wait, ayer lo estaba viendo en la tele y ahora estoy aquí, que fuerte”, me recibió Lidia, guapísima, morenaza donde las haya y simpática, y la verdad es que hace que no le des tanta importancia a lo que va a pasar ahí dentro, hace que te relajes y que todo fluya normal. Pasé a la barra y ahí estaba Matías, si chicas, está tan bueno y tan fuerte como véis en la tele, y encima es simpático, vamos, menos mal que no hay muchos como el porque si no el resto no ligaríamos nada.

Lidia empezó a hacerme preguntas y resulta que mi cita ya estaba dentro, ups, pensé, pero bueno, subí y la verdad que la chica muy simpática, mi mayor miedo se acababa de esfumar, y ya la verdad que me había quitado un peso de encima, me senté, y empezó lo típico de una cita a ciegas, como te llamas, que tal, de donde eres, unos clásicos y a conocernos. La comida la verdad es que está muy rica, o sería que ya me estaba a mi entrando el gusanillo, y la verdad es que a veces te olvidas de que te están grabando, pero cuando de repente levantas la vista y ves alguna cámara, o el micrófono del servilletero, es cuando dices “cuidadito con lo que dices haces ehhh”, y no eres tu realmente al 100%. Yo la verdad es que estaba bastante formalito para lo que de verdad soy, pero bueno supongo que al ser la primera vez que voy a un programa de televisión es algo normal.

Me hicieron la seña por si quería llamar a alguno de mis amigos, y llamé a Anselmo. Me lo cogió sobre la marcha y me hizo una de las primeras preguntas que me hace siempre que conozco a una chica “le gusta el barranquismo?” jajajaaj yo que se Ansel, no hemos llegado a ese punto todavía, a lo que me preguntó que como se llamaba “upsss,error, no me acordaba del nombre”, en mi defensa diré que no era algo personal, tengo muuuuy mala memoria para los nombres, le dije que no sabía nada del barranquismo y me volvió a preguntar por su nombre, así que le tuve que colgar jajajaj, menos mal que no pusieron esa parte en la tele porque vaya tela…..

Volví a la mesa y ya tenía la cuenta ahí preparada junto con el postre, pagué y ya nos despedimos y nos fuimos cada uno por nuestro lado, para vernos mas tarde ya sentados en el corazoncito.

La hora de la verdad

Tras acabar volví con mis compañeros y por suertes todos estaban muy contentos con sus citas, gente normal, y nos lo habíamos pasado bien, que es lo que importa. Nos fueron llamando, y ya me tocó a mi entrar, me hicieron mil preguntas, para montar luego el programa, y ya le llamaron a entrar a ella. Nos hicieron varias preguntas, la niña la verdad que era simpática, y yo no sentía esa chispa así que me incitara a conocerla mas, pero poniéndome en situación, las cámaras, los nervios, y que yo siempre pienso que hay que dar mas de una oportunidad a la gente para conocerla de verdad, pues dije que yo tendría otra segunda cita con ella.

Ella sin embargo lo tenía mas claro, y dijo que yo le había caido genial, y que se lo había pasado muy bien pero que no había sentido esa chispa ,ese cosquilleo, así que estupendo, nos dimos dos besos, pajarito para abajo y cada uno a su casa

La vuelta

Una vez acabamos todas las parejas de grabar esa parte ya nos conocimos en la salida, la verdad es que es un grupo estupendo, y estuvimos hablando de nuestras citas mientras llegaba la furgoneta que nos llevaría a nuestros destinos. La furgoneta llegó , nos montamos rumbo a la estación, y dio media vuelta, y cual fue mi sorpresa, era para recoger a Yulia…..pfff , todo lo que diga de Yulia es poco, es de las mujeres mas guapas que he visto en mi vida, se sentó en la parte de delante, y se acostó, estaría cansada también, como todos lo estábamos, el chófer fue dejando a la gente en las estaciones, y cuando me tocó a mi, le pedí a Yulia, que se acaba de despertar que si nos podíamos hechar una fotito, esperando que no tuviera mal despertar…. y al revés!!! vaya simpatía, se puso bien el pelo, y nos hicimos dos fotos, me dió dos besos y me dio las gracias, gracias a ti, que desde ese día no me lavo los cachetes jajajaja.

Nos quedamos en la estación Irene y yo(ahora si me acuerdo de su nombre), y otra pareja que iban para Alicante, y merendamos juntos, teníamos hambre ya, porque aunque la comida fuera muy rica tampoco era mucho, y aquí, en el sur, estamos acostumbrados a comer a lo grande.

Llegó la hora de coger el tren, nos despedimos todos, me hice una fotito con Irene para tenerla de recuerdo y nos despedimos…me había tocado clase preferente en el tren, así que me pude estirar ampliamente y quedarme dormido hasta que me desperté en Jerez, la auténtica salud…

Me bajé del coche, pasé a comprar algo de cena y a casa, a responder Whatsapp a la gente, a llamar a la familia, y a disfrutar de una experiencia única que recomiendo a todo el mundo, no os vais a arrepentir!!!